A pesar de que muchas veces hablo de restaurantes pocas veces hago hincapié en mi condición de celíaca, porque es algo que vivo con total naturalidad. Yo me enteré hace dos años de lo que significa esta enfermedad, que como yo miles de personas ni saben que la padecen. La enfermedad celíaca consiste en la intolerancia al gluten (presente en el trigo, avena, cebada, centeno y tricale). He leído esta semana que Hannah Montana es celíaca y mucha gente pensaba que padecía anorexia y me he sentido muy reflejada, ya que yo antes de saber qué padecía esta enfermedad era extremadamente delgada.
Pero no he escrito este post para hablar de las cosas negativas de la enfermedad celíaca, sino todo lo contrario, porque a mi me ha cambiado la vida para bien. Es cierto que de primeras es un shock cambiar tus hábitos alimenticios, y más cuando te lo dicen a los 27 años con una dieta Mediterránea basada en el trigo, pero yo me he acostumbrao rápidamente y como de una manera mucho más saludable. Yo antes no engordaba ni de broma, a algunos esto les parecerá una bendición pero el precio era muy caro, ya que mi intestino se estaba dañando notablemente. Ahora, he cogido algún kilo y estoy mucho mejor, mi piel luce de otra manera y no tengo una falsa gastrointeritis contínua.
¿Qué cosas he cambiado? Ahora cuando voy de cañas en vez de tomar cerveza me tomo tinto de verano, tampoco tomo pan en los resaurantes y siempre que como fuera les explico las precauciones que deben de tener con mi comida para que no toque productos con gluten. Sigo comiendo pizza como todo el mundo, ya que cada vez se amplía más la oferta para los celíacos e incluso en McDonald´s tienen pan especial para nuestras hamburguesas. Echo de menos tomar postre en los restaurantes ¡con lo que me gustaban a mi las tartas! (ahora solo las tomo en mi cumpleaños). Pero al menos pienso que así cuido la línea y me autoengaño jejeje. Si voy de viaje ando a cuestas con galletas especiales, algún panecillo y alguna que otra cosa (el kit básico del celíaco cuando sale de casa). A lo que no me acostumbro es al precio de los alimentos. Es una pasada. A pesar de que todo el mundo te dice :" está Mercadona", hay ciertas cosas como la pasta, galletas y derivados del trigo, que por mucho Mercadona que exista, son un atraco a mano armada.
En EEUU está de moda hacer una dieta sin gluten porque dicen que es más saludable. Deben de andar muy bien de dinero porque ser celíaco es una condición y no una moda de una temporada. Los famosos han hecho mucho por darle difusión a nuestra enfermedad: Patricia Conde, Amaia Salamanca, Milie Cyrus o María Valverde. Y sobre todo Novak Djokovic, ya que se comenta que desde que lo diagnosticaron y hace dieta sin gluten lo gana todo.
La verdad es que sí soy celíaca y no por ello dejo de hacer un viaje, comer fuera (con las precauciones que antes mencionada) o hacer algo por mi condición. Y he de decir que a mi alrededor todo el mundo sabe las cosas que puedo o no comer y se preocupan de ello. Cuando salgo con mis amigos se preocupan siempre de que mis cubiertos no toquen el pan o ellos mojar en el plato, mi novio podría escribir un libro de enfermedad celíaca, mi familia también es experta en el tema y en el trabajo, cuando hay cumpleaños, me traen alguna alternativa sin gluten. Así que espero con este post difundir un poco más la enfermedad celíaca y animar a los celíacos a que no se metan en una burbuja por culpa del maldito gluten y vivan la vida con normalidad.